Problemas de concentración

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Problemas de concentración y sus implicaciones

Los problemas de concentración afectan cada vez a un número mayor de personas. Vivimos en una época en la que todo parece transcurrir demasiado rápido. Queremos hacer muchas cosas, hacerlas ya y parece que no hay tiempo para relajarse, concentrarse en detalles o trabajar la relación más importante de todas: la que establecemos con nosotros mismos y con nuestra mente.

Si usted no es capaz de conseguir tiempo para si mismo, para relajarse y para que su mente obtenga el suficiente descanso todos los demás aspectos de su vida acabarán sufriendo las consecuencias y uno de los primeros síntomas serán los problemas de concentración.

La mente es una herramienta muy útil, pero tendemos a pensar que “funciona sola” y no prestamos atención a sus necesidades, a sus cuidados, a ejercitarla y también a vaciarla de todo aquello que no le está haciendo bien. En este artículo verá los principales problemas de concentración que suelen afectar a jóvenes y estudiantes y también las maneras más efectivas de solucionarlos.

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El estrés también afecta a los estudiantes

El exceso de trabajo

Los estudiantes también sufren de un exceso de trabajo. En ocasiones una mala planificación del tiempo y un exceso de ganas de probar cosas diferentes puede llevar a que se carguen con demasiadas responsabilidades. A las tareas de clase se suman en ocasiones demasiadas actividades extraescolares que llenan en su totalidad las horas libres del joven.

Si se emplea demasiado tiempo en estas cosas finalmente no se podrán llevar los estudios al día, se estará demasiado fatigado y el rendimiento bajará en todo aquello que tratamos de hacer.

Soluciones para sobrellevar las responsabilidades

El día no tiene más de 24 horas. No olvide jamás esa máxima. Debe pues hacerse un calendario con sus actividades obligatorias y el tiempo que considera que debe de dedicar a sus tareas obligatorias todos los días. Si usted acude a su centro de estudios durante seis horas, emplea una más en desplazamientos, otra en comer y ocho en dormir tendrá ocho horas para estudiar,  su vida familiar y social y también para disponer de tiempo para si mismo, algo muy importante y que a menudo olvidamos.

Siga los siguientes consejos que recomiendan los expertos para evitar el estrés y planificar correctamente su tiempo:

1) Tenga en su cuarto sus horarios a la vista y antes de anotarse en alguna actividad compruebe que va a tener tiempo para realizarla sin tener que privarse de otras cosas necesarias.  Si hace eso planificará mejor su tiempo y su mente estará más tranquila. Una mente tranquila es una mente más productiva.

2) Recuerde que es preferible formarse en pocos campos a fondo que en muchos mal. La música, la pintura, los idiomas, el deporte… si intenta abarcar todos los campos al final, como dice el refrán sucederá que quien mucho abarca poco aprieta. Y su mente acabará sufriendo las consecuencias.

3) Mímese. Usted no es una máquina, necesita tiempo para relajarse, ver una película o leer una novela. No olvide esto en sus planificaciones. Si su mente descansa y tiene momentos de ocio le recompensará con un mejor funcionamiento.

Una etapa de cambios

Según vamos cumpliendo años tendemos a ver las etapas de la vida ya superadas como sencillas y sus problemas en muchos casos nos parecen tonterías comparados con los que tenemos que enfrentar en el presente. Si usted vuelve la vista atrás y piensa en aquello que le preocupaba cuándo era un niño pequeño quizás ahora le arranque una sonrisa: temores nocturnos, las pequeñas discusiones con amigos debidas a un juego, los disgustos por no haber podido acabar una colección de estampas o porque nos han castigado sin ver un capítulo de nuestra serie de animación favorita…

Sin embargo cuándo vivíamos esos acontecimientos eran reales y nos producían angustia, incluso podían hacernos sentir tan mal como para distraer nuestra atención y hacer que fuésemos incapaces de estudiar. Lo mismo ocurre cuándo nos hacemos adultos y olvidamos los problemas de una de las etapas más complicadas del ser humano: la adolescencia.

Durante esta etapa las personas se desarrollan y sientas muchas de las bases que harán de ellos la clase de persona en la que se convertirán de adultos. Muchos de los buenos o malos hábitos adquiridos durante esta etapa nos ayudarán o dificultarán nuestra vida de adultos. Si aprendemos a afrontar los miedos y temores de una manera positiva nuestra mente no sufrirá las presiones que sufre y ganaremos en tranquilidad y en relax. Y con esto también en capacidad de concentración y rendimiento académico.

¿ Cómo podemos superar esto?

1) Hable de sus preocupaciones. No se guarde dentro los problemas. A veces pensamos que algo no tiene solución hasta que alguien con un punto de vista diferente nos indica un camino que no habíamos valorado. Desahogarse es también necesario y hablar sobre lo que le preocupa le ayudará a sacarlo fuera y tenerlo siempre rondando sus pensamientos y evitando que se concentre en otros asuntos importantes.

2) Si necesita ayuda, pídala. No tema hablar con un adulto o un profesor para explicarle que se siente mal, que no puede concentrarse o que nota que está demasiado estresado. Nadie va a pensar que es un vago o alguien débil.

 

Otros problemas que impiden la concentración

La ansiedad

Los nervios ante los exámenes y la presión a la que a menudo nos vemos sometidos para obtener buenas calificaciones que nos permitan conseguir una plaza en el centro en el que deseamos estudiar o simplemente el amor propio por conseguir una buena nota en un examen pueden causar un exceso de ansiedad.

Debido a esto nuestra mente puede bloquearse y nos resultará muy difícil concentrarnos. Para evitar esto no se ponga metas excesivamente ambiciosas, sea realista en sus objetivos. No es malo tratar de alcanzar un nivel determinado pero si es malo cuándo nos presionamos de tal modo para conseguirlo que no nos permitimos avanzar.

Afronte los retos con optimismo y entusiasmo, no con miedo al fracaso. ¿Qué es lo peor que puede pasar si no alcanza aquello que quiere? siempre hay un plan b, una solución alternativa y las cosas no son nunca blancas o negras.

Evite la ansiedad con ejercicio físico, meditación y tratando siempre de dar un enfoque positivo a sus metas. Estas no deben de ser jamás un ultimatum.

Trucos para mantener la concentración

1) Planifique su trabajo del día de una forma realista y ordenada.

2) Márquese pequeñas metas. Una gran conquista comienza con un simple paso. No piense en el objetivo final, fíjese pequeñas metas. Si tiene que estudiar un tema que le resulta muy difícil divídalo en pequeñas secciones y márquese cada una de ellas como un objetivo. No piense en que tienen que aprender todo el tema, tan solo concéntrese en una pequeña parte y luego en la siguiente.

3) Ofrézcase recompensas. Cuándo alcance este objetivo me permitiré llamar a un amigo y charlar un rato. O si soy capaz de acabar mis tareas y estoy satifecho de como lo he hecho me permitiré jugar un rato en el ordenador antes de la cena. Son pequeñas cosas que incentivan los estudios. Además seguro que disfruta mucho más de su juego si siente que realmente se lo ha ganado.

4) Encuentre el método de estudio que mejor se adapte a usted. Cada persona es diferente y las técnicas que funcionan con una persona con otra pueden no ofrecer los resultados esperados. Pruebe diferentes métodos de estudio hasta que encuentre el que mejor encaje con su personalidad. Verá como una vez que haya encontrado “su método” todo será mucho más sencillo.

5) No intente abarcar una tarea tediosa de una vez. Si una tarea no nos gusta lo normal es que nos resulte más fácil desconcentrarnos. Si por ejemplo las matemáticas de aburren mucho y tienen que hacer una serie de ejercicios, pártalos y realice solo unos pocos de cada vez en diferentes momentos del día. Muchas veces caemos en la tentación de hacer todo de corrido para sacarnos de encima lo que no nos gusta, pero realmente empleamos más tiempo y además aprenderemos menos. Si empleamos periodos más breves para realizar la tarea podremos concentrarnos más y aprender mejor.

 

Quedarse en blanco en un examen: qué hacer

Una de las pesadillas de los estudiantes es quedarse en blanco ante un examen oral o escrito. Quizás haya estudiado mucho y sepa el tema, pero de repente se ve ante la hoja con las preguntas y le resulta imposible contestar. Veamos algunas pautas que pueden ayudarle si sufre de estes problemas de concentración.

Antes del examen

1) No memorice un texto si no lo comprende. Tratar de aprender algo sin saber qué quiere decir es el camino más corto para olvidarlo totalmente y quedarse en blanco en el examen. Además, si no ha entendido lo que estudiaba, si el profesor realiza las preguntas de un modo diferente a como aparecen en el libro no sabrá lo que quiere que le responda y se verá totalmente perdido.

2) No se pase la noche previa al examen estudiando. Es imposible hacer en unas horas el trabajo que debió de realizar durante varias semanas. El descanso es fundamental para la mente y para la concentración. Si no duerme los problemas de concentración aparecerán casi seguro y le resultará difícil realizar un examen brillante sin haber permitido a su cerebro que desconecte durante las suficientes horas.

3) Evite el café y los estimulantes. La cafeína y algunas vitaminas pueden causar problemas de concentración. Acuda a su examen relajado, habiendo descansado y tras una comida completa pero ligera.

4) No enfoque los exámenes como algo negativo. Trate de verlos como una gran oportunidad para demostrar lo que ha aprendido. Puede resultar difícil verlos desde este punto de vista al principio, pero si tratamos de enfocarlo de este modo al final conseguiremos que al menos nuestra visión de las pruebas sea más positiva.

5) Acuérdese de ir al baño antes del examen y lleve una botella de agua al mismo por si necesita beber. Son formas de evitar incomodidades innecesarias que pueden perjudicar su concentración.

Durante el examen

1) Planifique el tiempo. Si tiene una hora y cinco preguntas que pueden llevarle el mismo tiempo podrá dedicar cinco minutos a cada una de ellas y otros cinco minutos a leer el examen y repasarlo. De este modo evitará ponerse nervioso si ve que le falta el tiempo y que esto pueda bloquear su mente.

2) Lea el examen completo antes de comenzar a contestar. Quizás alguna pregunta le parezca complicada o piense que no lo sabe, pero seguramente la visión global del examen será positiva. De este modo podrá centrarse en aquello que le resulta más sencillo contestar y no se verá bloqueado por el miedo o los nervios ante algo que no recuerda.

3) Comience por aquellas preguntas que le resulten más sencillas y le hagan sentir más cómodo. Si consigue concentrarse en ellas seguramente el resto irán saliendo poco a poco a medida que esté más tranquilo y centrado.

4) No se obceque en una pregunta o en una palabra concreta. Si algo no le sale o no lo sabe continúe con el examen en otro punto. De otro modo perderá el tiempo y además se pondrá demasiado nervioso pudiendo tener problemas de concentración.

5) Si lo necesita respire profundo,  cierre los ojos y relájese unos segundos. Debe de crearse en su cerebro una imagen que le ayude a relajarse. Si le gusta el campo y tumbarse sobre la hierba busque esa sensación, imagínese el tacto de la hierba, el sol sobre su piel, el olor del campo y de las flores. Recree como se siente cuándo está tumbado en el campo disfrutando del sol. Romperá con el estado de ansiedad en el que se encontraba y notará como le resulta más fácil concentrarse.

 

http://escuela.med.puc.cl/paginas/ops/curso/lecciones/leccion13/m3l13leccion.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_d%C3%A9ficit_de_atenci%C3%B3n_con_hiperactividad

http://www.soyentrepreneur.com/24624-4-tips-para-aumentar-tu-concentracion.html