Cómo Hacer Un Ensayo Argumentativo: Paso a Paso

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El ensayo es un género que nace en el seno de las profundas reflexiones que hacían los filósofos sobre todo aquello que “aquejaba” a la humanidad.

Es considerado de corte literario por el uso del lenguaje: se embellece con las múltiples figuras retóricas utilizadas.

Uno de los ensayos que más se realiza es el argumentativo, porque esencialmente es un tipo de texto en el que predomina este orden discursivo; es una tarea muy común en la vida académica.

Este tipo de texto es muy útil y práctico, no solo te permite decir qué piensas sobre un tema, sino que reflexivamente hilas tus ideas para generar empatía con el lector.

Para qué sirve un ensayo argumentativo

Si quieres encaminarte hacia una fluida y pulcra redacción de un texto de esta naturaleza, debes saber para qué se hace.

Más allá de reflexionar concienzudamente sobre un tema, debes convencer y persuadir a tus potenciales lectores de que tus planteamientos son los más acertados.

 

¿Sabes la diferencia entre “convencer” y “persuadir”? 

Cuando convencemos, hacemos que la otra persona crea que es verdad lo que decimos.

Más allá de reflexionar concienzudamente sobre un tema, debes convencer y persuadir a tus potenciales lectores de que tus planteamientos son los más acertados.

 

¿Cómo se hace un ensayo argumentativo?

Antes de seriar los pasos a seguir para su elaboración, tienes que conocer la estructura básica de un texto argumentativo, que puede ser ligeramente modificada en función de las intenciones comunicativas:

 

Tesis (hipótesis, postulado)

Idea que se enuncia para mostrar con claridad cuál es tu postura con relación al tema a desarrollar.

 

Cuerpo (argumentos)

Razones expuestas sesudamente que sustenten o avalen la idea inicialmente planteada, con el fin de que orientes al lector a un convencimiento certero sobre tu postulado inicial.

 

Refutación

Mecanismo opcional que se usa para exponer opiniones contrarias a los argumentos que fundamentan la tesis y así lograr su aceptación.

Insertamos un contraargumento que nos ayude a validar las razones expuestas para defender la opinión propia.

 

Conclusión

Retomas tu tesis y la enlazas con sintéticas deducciones producto de toda la reflexión que has generado en el transcurso de tus planteamientos; así refuerzas tu postulado y simplificas las razones que validan tus ideas: reafirmas la tesis.

Es importante que sepas que ningún ensayo posee una estructura rígida, por lo contrario, la organización expuesta solo es una guía para que aprendas a organizar tus opiniones y argumentos.

Ahora que sabes cómo organizar a nivel de superestructura un texto ensayístico de corte argumentativo, veremos cómo se realiza.

 

Pasos para elaborar un ensayo argumentativo:

 

1. Elección de un tema

Debes saber sobre qué vas a hablar. Jamás podrás empezar a escribir si no tienes un norte definido. No hay que confundir tema con título: el tema es el ámbito donde se inserta el texto; el título resume la especificidad con que será tratada la temática.

2. Documentación

¿Puedes escribir sobre lo que no conoces o no dominas lo suficiente? Pese a que el ensayo es una opinión propia, siempre es bueno que indagues un poco más. Esto le dará mayor fuerza de convencimiento y solidez a los argumentos.

3. Esquema o guion de trabajo

¿Es más fácil hacer una casa sin armazón o con ella? Pues eso constituye el esquema de trabajo: un “esqueleto” sobre el que vas a construir el texto final.

4. Borrador

Una vez que organizas las ideas a desarrollar, pones por escrito la información.

¿Qué aspectos debo tener presente al momento de redactar el borrador?

5. Títulos apropiados

Para el tema a desarrollar, la intención comunicativa y el público lector para lograr atrapar la atención desde el principio.

6. Coherencia

Las ideas debes desarrollarlas con un orden lógico interno que garantice su significado; las oraciones que conforman un párrafo y los párrafos que constituyen el texto deben tener sentido.

7. Cohesión

Los mecanismos cohesivos procuran el orden y la vinculación externa de ideas en el texto.

El uso adecuado de conectores (marcadores textuales), signos de puntuación y la elipsis (supresión de palabras o frases) ayudan con la fluidez del escrito.

El uso de pronombres y sinónimos evitan las repeticiones innecesarias.

8. Armonía estilística

El estilo del texto debe ser uniforme en cuanto al lenguaje utilizado y la forma como se presentan las ideas; si empiezo siendo formal (con un léxico estándar-formal), lo ideal es que este tono se mantenga en toda la redacción.

8. Sintaxis impecable

Debes cuidar cómo estructuras gramaticalmente los enunciados, procurando siempre que éstos se ajusten a las reglas ya conocidas.

9. Ortografía perfecta

Escribir o hablar bien es nuestra mejor carta de presentación, si queremos impresionar positivamente al otro. Además, el uso correcto de los signos de puntuación garantiza que tus ideas sean plasmadas e interpretadas tal cual las concibes.

10. Revisión

Una vez que has redactado el ensayo, lo revisas.

¿Qué aspectos debes revisar? Ortografía (acentuación y puntuación), coherencia (fondo), cohesión (forma), sintaxis.

Debemos “pulir” el texto de repeticiones, contradicciones y ambigüedades.

 

Otro aspecto a considerar: tipos de argumentos

Cuando redactemos un ensayo argumentativo, es bueno saber qué tipos de argumentos podemos utilizar y así lograr mayor afinidad con nuestros lectores. Una tipología básica y sencilla los agrupa de la siguiente manera:

Argumentos de autoridad

¿Cuántas veces has leído un texto y contiene citas de frases y pensamientos de personajes ilustres? ¿Percibes una información más confiable, cierto?

El fin de este argumento es otorgarle mayor credibilidad a nuestro razonamiento, al sustentar los planteamientos propios en lo que otros (personas con reconocimiento público y de prestigio) han dicho sobre el tema.

Proverbios y refranes

Un dicho popular es más fácil de entender, ¿verdad? La razón: pertenece al saber popular con el que tenemos contacto desde niños; por su sencillez y coloquialidad se hace más inteligible.

Los proverbios son expresiones más elaboradas y profundas conceptualmente para su interpretación, pero también gozan de una divulgación pública que los posiciona en un saber cultural intermedio.

Ambas manifestaciones expresivas son recursos valiosísimos para conseguir una argumentación amena que permita al lector sentirse cómodo, satisfecho y entretenido, al comprender sencillamente el sentido de la opinión sobre el tema.

Sentir general de la sociedad

Recurrimos a la clásica estrategia de insertar en nuestro discurso situaciones de la vida cotidiana que hemos vivido por experiencia propia o ajena, con la intención de que el lector se identifique con tal realidad.

Este argumento, más allá de ser un registro anecdótico, lo conviertes en una herramienta poderosa para mover la fibra emocional de tu lector y que se conmueva ante las razones expuestas.

El sentirnos identificados con lo que leemos, genera en nosotros una conexión y aceptación especial, por lo que apelar al sentir general de la sociedad siempre será un recurso invaluable para conseguir la persuasión.

Consejos útiles

-Usa el esquema básico para organizar los textos e inserta en él los aspectos fundamentales a desarrollar en un ensayo argumentativo; a saber:

  • Introducción (visión panorámica del tema con presentación ―y explicación, si fuese necesario― de la opinión a sustentar)
  • Desarrollo (cuerpo argumentativo: razones que validan y sustentan la opinión inicial)
  • Conclusión (reformulación de la tesis y síntesis de los argumentos más relevantes)

-Redacta el borrador en función del esquema previamente realizado y coteja la coherencia y pertinencia de las ideas.

-Evita las ambigüedades para que tus planteamientos se interpreten tal como deseas.

-No tengas miedo ejemplificar con experiencias de la vida cotidiana; esta es una buena y novedosa forma con la que puedes iniciar tu ensayo o desarrollarlo.

-Refuerza la subjetividad: no desvíes demasiado la atención hacia lo que otro dice del tema; enfócate en manifestar lo que tú pienses sobre él y por qué tu opinión es acertada.

-Concluye siempre reforzando tu opinión con una reflexión relevante.

Modelo de un esquema de trabajo

Tema: La pena de muerte

Tesis: La pena de muerte es una condena justa para los criminales de alta peligrosidad.

Cuerpo argumentativo:

Argumento 1: “Quien a hierro mata…a hierro muere”

Argumento 2: Privar de la libertad no es suficiente castigo para quien delinque cruelmente.

Contraargumento: “Ojo por ojo… y el mundo acabará ciego”. (Gandhi)

Argumento 3: Los sistemas penitenciarios en Latinoamérica son poco efectivos y eficientes en la labor de reinserción social del delincuente.

Conclusión: Todo criminal debe pagar con su vida para que no siga haciendo daño en la sociedad, porque quien mata una vez lo volverá a hacer.

El esquema anterior es un esbozo de las ideas claves que se explicarán en el desarrollo del ensayo; constituye una guía flexible que hará más fácil y rápida la labor de textualización.

Como vemos, el ensayo es un escrito sencillo, ameno y muy personal que potencia nuestra capacidad reflexiva para plasmar un tema desde una óptica subjetiva, con miras a convencer y persuadir al lector de nuestra visión sobre un determinado asunto.

Es importante recordar que cualquier tema o asunto es susceptible de ser considerado para redactar un ensayo.

Podemos escribir sobre aquella hoja que vimos caer en una tarde de otoño, mientras tomábamos el café en la terraza, y también hasta del conflicto existencial que puede generar en muchas personas la concepción de vida y muerte.

¿Te ha gustado este artículo? ¿Te ha sido útil? Cuéntanos cómo te ayudó a elaborar tu escrito.

 

Ejemplos de ensayos Argumentativos:

 

Ejemplo 1 de ensayo argumentativo

Ejemplo 2 de ensayo argumentativo

 

REFERENCIAS

Álvarez, Miriam (1995). Tipos de escrito II: Exposición y argumentación. 2da.edición. Madrid: Arco Libros.

Bas, Alcira et al. (2001). Escribir: Apuntes sobre una práctica. Buenos Aires: Eudeba.

Cabrera, Adriana y Pelayo, Neneka (2002). Lenguaje y comunicación. Caracas: Los libros de EL NACIONAL/Colección Minerva.

Cassany, Daniel (1999). Construir la escritura. Barcelona (España): Paidós.

Parra, Marina (2001). Cómo se produce un texto escrito. Bogotá: Nomos/Magisterio.

Pazos, Ethel (2005). La comunicación escrita. San José (Costa Rica): Guayacán.