Fausto (Goethe)

0

El autor

Johann Wolfgang von Goethe  nació el 28 de agosto de 1749 en la ciudad de Fráncfort del Meno, Hesse, en Alemania  y murió el 22 de marzo de 1832, en Weimar, Turingia,  también en Alemania. Fue un gran literato que tocó diferentes palos, como la poesía, la novela o el teatro y es uno de los escritores más importantes del romanticismo, movimiento que él mismo contribuyó a fundar.  También fue un reputado científico, creador de diferentes tratados. Su influencia en escritores de su misma generación y en la literatura alemana posterior a su obra es muy importante.

Su primera obra fue una comedia en verso  titulada “El capricho del enamorado” (1767). Destacan también “Las desventuras del joven Werther” (1774), La selva negra (1789), Torquato Tasso (1790), el poemario  “Elegías romanas” (1795),  o “Poesía y verdad, Parte I (1811) y “Poesía y verdad, Parte II” (1833) que constituyen su autobiografía.

Pero si hay una novela que destaca entre todas esa es “Fausto” sobre la que vamos a hablar a continuación.

Fausto: Publicación

El Fausto original,  es decir, la primera versión de la obra, fue escrita en 1773. Pero Goethe decidió retocarla y continuó mejorando su libro y completándolo hasta acabar una nueva versión en el 1790 que aún tuvo que esperar a tener el visto bueno del autor en el año 1806. Cuando por fin el autor dio su libro por terminado comenzaron las Guerras Napoleónicas, que retrasaron durante dos años más la publicación de la obra.

Este libro cuenta con una segunda parte, publicada en el 1833, un año después del fallecimiento de Goethe.

JW_Goethe_-_Kügelgen

Fausto: Resumen

Para el libro original Goethe se inspiró en un personaje real que había dado lugar a una leyenda popular, Johann Faust, que había vivido en el sur de Alemania en el siglo XVI. Durante toda su vida fue acusado de brujería y al morir, entre los libros que había en su casa se encontraron diversosmanuales de magia negra que dieron lugar a la leyenda.

En la obra de Goethe Fausto es un anciano muy sabio, que conoce todos los secretos de los libros, aunque no ha alcanzado sus metas. Además, no ha gozado de los placeres de la vida, lo cual le hace plantearse si ha valido la pena su paso por la tierra y le hace pensar en el suicidio ya que a pesar de haber renunciado a todo, no ha sido capaz de alcanzar la auténtica sabiduría. Mefistófeles, que no entiende esta entrega que el hombre ha hecho de su vida a los estudios, es autorizado por Dios para bajar a la tierra y tentar al erudito, ofreciéndole la posibilidad de vivir una vida plena de gozos y placeres terrenales. El trato es que si al final de su vida se siente satisfecho con lo que ha obtenido, Fausto deberá de entregar su alma a Mefistófeles. El hombre, pensando que puede ser una gran oportunidad para disfrutar de aquello a lo que ha renunciado y quizás así encontrar esa sapiencia que le llene su gran vacío interior, acepta.

Fausto conoce a Margarita, una joven inocente de la que se enamora y que se entrega a él de una forma pasional. Pero su historia de amor lleva a que Fausto acabe matando al hermano de la joven, la cual también acaba asesinando a su madre y a su hijo, para acabar muriendo en un calabozo, presa de la locura.

La segunda parte de la obra no tiene la calidad de la primera y por eso no suele comentarse en las clases de literatura. En ella Fausto viaja a un mundo fantástico lleno de alusiones mitológicas, donde cae prendado de la bella Helena, con la que engendra un hijo que muere al tratar de volar. Helena, tras la muerte de su hijo, desaparece en las tinieblas para siempre. Fausto consigue grandes ganancias aconsejando a un Emperador, que acaba regalándole tierras. Allí se retira, lleno de dolor tras ver que cada vida a la que se acerca, queda destruida para siempre.

Ya en la primera parte de la obra se desvela si Fausto pierde o no su alma, aunque es en la segunda parte donde se desarrolla el juicio sobre la misma. Sorprendentemente y en contra de toda la tradición literaria anterior a esta obra, el protagonista logra salvarse a pesar de haber pactado con el diablo y haber conseguido aquello que deseaba. Pero Fausto no está satisfecho con lo que ha logrado y Dios lo perdona porque sus intenciones fueron nobles y le movía la intención de conocer.

Fausto y su significado

Mucho se ha escrito sobre Fausto y su significado. En resumen se podría decir que la obra sigue estando plenamente vigente ya que su protagonista simboliza al hombre moderno (es la imagen más típica del hombre del romanticismo), mucho más complejo que el hombre medieval o de la antigüedad, al que no le basta con conseguir satisfacer sus necesidades más básicas, sino que desea alcanzar el conocimiento. Fausto tiene un deseo interior eternamente insatisfecho, no sabe exactamente lo que busca, pero se esfuerza en pos de una meta y de otra más sin conseguir llenar nunca ese vacío de su interior. Es pues un antihéroe, un eterno insatisfecho incapaz de ser feliz. Mefistófeles representa a la vida en toda su esencia, ya que es la vida la que nos ofrece los placeres pero también las penas y las consecuencias de nuestros actos.

Fausto tiene una gran carga filosófica: los cambios en la sociedad y los costes humanos que estos acarrean; el enfrentamiento entre el bien y el mal; la conciencia del ser humano; las tentaciones a las que nos vemos sometidos y que tratan de arrastrarnos lejos del camino trazado… Son muchas las preguntas que se pueden hacer sobre esta obra, ¿es Fausto creyente? Si lo es, ¿por qué acepta un pacto con Mefistófeles a sabiendas que es un diablo? Incluso ¿por qué piensa en el suicidio?  Si no lo es, ¿cómo es posible que Dios lo salve? ¿Está la personalidad de Fausto claramente definida o se trata de un personaje que trata de representar al hombre moderno en general, sin tener una clara individualidad? Y estas son tan solo una pequeñísima muestra de todos los interrogantes que nos presenta esta obra.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Fausto_(Goethe)

http://es.wikipedia.org/wiki/Johann_Wolfgang_von_Goethe